Juan Pedro García, director de Training and Employability en SAP Southern Europe, explica cómo la formación y las certificaciones SAP generan talento y oportunidades laborales en el ecosistema digital.
¿Podrías explicar de forma breve y directa qué es SAP?
SAP está presente en el 87% de las transacciones comerciales que se realizan en el mundo. Es la empresa líder mundial en la gestión de los procesos de negocio de las compañías.
¿Cómo se integra la formación en la propuesta de valor de SAP para las empresas?
La formación es muy importante porque cuando los clientes deciden trabajar con nuestras tecnologías hay una decisión técnica, pero después hay una decisión de uso. Esa decisión de uso tiene que ir asociada a un modelo formativo para los empleados. Aunque hay una componente técnica en la decisión, tiene que haber una componente de uso, que está directamente condicionada por la formación que reciben las personas.
¿Cuál es la importancia de la formación y cómo ha evolucionado la oferta formativa de SAP en los últimos años?
La oferta formativa ha evolucionado mucho porque nos encontramos con dos situaciones muy complejas. La primera es el crecimiento de la compañía, que ha sido a doble dígito. La segunda es la migración a la nueva plataforma iniciada en 2017 para transformar digitalmente los procesos. Esto ha generado una demanda de más de 10.000 consultores en el Estado español para cubrir esas necesidades. Desde el área de formación hemos tenido que llegar a acuerdos con centros formativos para generar ese talento.
¿Qué oportunidades laborales específicas se abren para quienes se forman en SAP?
Llevamos más de diez años formando personas y, en los últimos cinco años, hemos puesto mucho foco en la formación. Tenemos tres perfiles muy claros. El 70% de las personas que se forman con nosotros no son técnicas: son financieros, logísticos, profesionales de recursos humanos, psicólogos, biólogos, porque SAP es una empresa de procesos de negocio. Más del 50% de las personas formadas son mujeres. Esto nos permite reducir la brecha de género, ya que si analizamos las carreras STEM en la universidad, solo alrededor del 15% son mujeres, mientras que en SAP superamos el 50%. Además, más del 30% de las personas que se forman buscan segundas oportunidades profesionales. De este modo generamos talento, empleo y cambiamos la vida de las personas.
¿Cuáles son los perfiles más demandados dentro del ecosistema SAP?
Los perfiles más demandados son, en primer lugar, los perfiles de usuario. Las empresas que tienen SAP quieren personas que conozcan los procesos del sistema a nivel general. A partir de ahí, dentro del área de consultoría, el perfil más demandado es finanzas, seguido de logística, recursos humanos y, finalmente, el entorno de programación, que es el más avanzado y técnico.
¿Consideras que la formación en SAP es un activo clave para cualquier profesional en la actualidad? ¿Por qué?
Es muy claro. Si el 87% del comercio mundial lo realizan empresas que utilizan SAP, existe una necesidad constante de demanda. En España hay una demanda estimada de más de 10.000 consultores, lo que es un factor diferencial. Y si además contamos con centros especializados homologados que certifican a personas con calidad, se cierra el círculo con esos tres pilares.
¿Qué importancia tienen los centros de formación homologados?
Somos muy estrictos con los centros de formación porque hay que ser conscientes de que las personas que se forman en un centro homologado van a ser nuestros futuros clientes o nuestros futuros consultores. De la calidad de esa formación depende la supervivencia de la compañía.
¿Qué mensaje lanzarías a los profesionales que quieren impulsar su carrera mediante la formación en SAP?
SAP no es una carrera profesional, es un oficio. Cuando te certificas como consultor puedes trabajar mejorando la vida de las empresas, mejorando sus procesos, o ser director financiero de una empresa. Tienes un abanico muy amplio: trabajar en una consultora o trabajar en un cliente final.
¿Qué peso tiene Cataluña dentro del ecosistema SAP en España?
Cataluña representa aproximadamente entre el 30% y el 35% de la base instalada de SAP en España.
¿En qué sectores productivos catalanes tiene SAP una presencia más relevante?
Está muy asociado a la estructura empresarial. Cataluña nace de un modelo de pymes familiares, donde tenemos mucha presencia. También hay muchas multinacionales, especialmente del sector farmacéutico, y el sector textil, donde SAP tiene una presencia muy relevante.
¿Es Cataluña un polo de talento SAP competitivo?
Tenemos una estructura formativa repartida por diferentes comunidades autónomas y, aunque en Cataluña ya existen centros que ofrecen formación, necesitamos cubrir una demanda de talento que no se estaba cubriendo. Para nosotros, SECO es fundamental porque combina dos elementos que no teníamos: el mundo empresarial y el mundo formativo. Conectar con el tejido empresarial, que es el verdadero demandante de talento, es clave.
¿Qué papel juega SAP en la transformación digital de las empresas y por qué es valorado por las organizaciones empresariales?
Llevo más de 20 años en SAP y recuerdo mi primera reunión con el director de una empresa minera en Oviedo. Me dijo que implantar SAP era como hacer el Camino de Santiago: necesitas planificación, pero durante el camino descubres capacidades que no sabías que tenías. Cuando llegas al final, la satisfacción es enorme.
SAP permite mejorar los procesos de negocio, pero en todo proyecto hay una gestión del cambio clave para el éxito. SAP ha demostrado durante más de 50 años que sigue siendo el líder mundial porque adapta y mejora los procesos de negocio de las compañías en un entorno de incertidumbre, caos y transformación digital.
¿Cuáles son los errores más habituales cuando no se invierte lo suficiente en formación SAP?
Hay dos errores principales. El primero es no contar con el usuario final. El segundo es no formar al usuario final. La gestión del cambio en la implantación de una herramienta como SAP se juega en explicar bien al usuario y a los consultores cuál es el negocio de la compañía y cómo SAP puede ayudar a ese negocio.
¿Qué papel deben jugar las organizaciones empresariales en esta transformación tecnológica?
El papel de las organizaciones empresariales es fundamental. Desde el mundo tecnológico tenemos una visión, pero las realidades de las empresas las conocen las propias empresas. Es básico crear un puente entre el mundo empresarial y el tecnológico. El rol de SECO es crítico porque une dos mundos que hasta ahora estaban en orillas separadas y los conecta a través de la formación y la adopción tecnológica.
¿Hacia dónde evoluciona la formación vinculada a SAP en los próximos años?
La evolución está muy ligada a la migración a la nueva plataforma iniciada en 2017. Todos los clientes tienen que estar en el entorno cloud. Esta transformación implicará que todas las organizaciones adapten sus procesos de negocio a la nube. SAP Training y los centros homologados deben ser los facilitadores de esta transformación, formando a los usuarios finales para que adopten estas tecnologías en su día a día.
¿Por qué es tan importante estar formado en SAP y por qué es un valor clave en el mercado laboral actual?
Porque es un puesto de trabajo de futuro. La formación en SAP genera empleo, cambia la vida de las personas y responde a una demanda real del mercado.









